Cuestión de valores

¿Cuántas veces has sentido que algo no encaja del todo en tu vida, sin saber por qué?

Algo que me ha llamado siempre la atención es la frase:

“es que ya no quedan valores”

Tal vez es que el contexto en el que se ha desarrollado el Ser Humano ha impuesto unos valores externos y diferenciados para cada época.
Pero… ¿Te has preguntado alguna vez cuáles son realmente tus valores?

1. ¿Qué son los valores?

Los valores son pulsiones internas que guían nuestras elecciones, relaciones y dirección de nuestra vida.

Digamos que son una brújula interna que nos permite actuar de forma satisfactoria para nosotros.

Es importante conocer que cada sociedad, cada cultura y cada religión esculpe una parte de nuestros valores y formas de ver el mundo, esto es inevitable. Pero, al margen de eso, podemos darnos el permiso de discernir cuales son realmente nuestros valores. Los valores no son dogmas ni formas rígidas, si nos damos el permiso de explorarlos podremos ver que evolucionan junto a nosotros.

 2. Valores heredados, impuestos, automatizados

De la mano a lo comentado la semana anterior sobre “pensamiento crítico” hoy os invitamos a cuestionar si vuestros valores son realmente vuestros y a conoceros un poco más allá.

Poniendo un ejemplo personal: siempre he dicho que la honestidad es uno de mis valores, hasta que me propuse el siguiente reto:

“actuar una semana entera centrándome única y exclusivamente en actuar conforme a este valor”

¿Cuál crees que fue el resultado?… Efectivamente, creo que al segundo día ya me había dado cuenta de que actuaba con honestidad cuando no era un problema para mi. 

De modo que me di cuenta de que este no estaba el primero de la lista, como yo creía. Esto me hizo preguntarme ¿por qué, entonces, le doy tanta importancia? La respuesta era fácil, tenía mucho miedo de que otras personas fueran deshonestas conmigo, porque yo, a veces, era deshonesta… esto cambió totalmente mi forma de ver la honestidad y la jerarquía de mis valores. Además de quitarme el miedo a que alguien fuera deshonesto conmigo… y abrió paso la aceptación de que hay veces que decir la verdad es complicado.

 3. ¿Cómo saber cuáles son MIS valores reales?

Puede que en este punto te estés haciendo esta pregunta…

De modo que te invito a escribir en una lista aquellos aspectos que consideras que son tus valores, es decir, esas brújulas internas que guían tu comportamiento.

Una vez escrito… te invito a hacer el mismo ejercicio que hice yo:

Céntrate en uno de ellos, el que más peso tenga para ti, y vive una semana entera siendo completamente fiel a él. ¿Qué ocurre pasada esta semana?

Esto te permitirá discernir si realmente lo que considerabas con valor propio es propio o impuesto.

 4. Un par de aclaraciones

Muchas veces la imposición de los valores viene de dentro, es decir, del deseo de un yo ideal que cumple con una expectativa sobre nosotros mismos y sobre cómo deseamos actuar. Si te das cuenta de que uno de tus valores ideales no encaja con tu yo ideal, no pasa nada, esto te acerca a tu “yo” más auténtico y real, permitiéndote vivir una vida más plena, sin autoexigencia y conectado con tu esencia.

No hay valores buenos ni malos. Hemos escuchado que “ser egoísta” es malo, pero hay personas que necesitan serlo porque sino se vuelcan tanto en los demás que se olvidan de sí mismo. 

Los valores no son cuestiones de juicios ni de proyectarnos perfectos, sino de reconocernos y emplear este conocimiento como brújula para dirigir nuestra vida a una mayor satisfacción.

Vivir con valores propios es un acto revolucionario y auténtico

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *