¿Por qué y qué es importante? ¿Qué nos plantean estas fiestas? ¿Dónde ponemos el foco?
Estas preguntas son algunas de las que me surgen cuando pienso en la Navidad.
Son fechas que, sinceramente, no me gustan. Si tengo que hacer una comparación, realmente me siento el Grinch. Pero en un sentido no de DETESTAR la Navidad, sino el circo que se ha montado al rededor, de derroche, despilfarro y excesos, ¿dónde queda el verdadero sentido?
Y aquí comienzo a darle respuesta esas preguntas que me persiguen cuando trato de huir de estas fechas. Me doy cuenta de que, de alguna forma, la tradición nos empuja a reencontrarnos con nuestras familias, a festejar juntos… ¿el qué? porque el nacimiento de Cristo, en nuestra época casi no se recuerda… entonces pienso que festejamos la vida, festejamos que todos, como humanidad, hemos pasado un año más y que seguimos teniendo motivos por los que estar alegres. Incluso si hay una silla vacía en tu mesa, por primera vez en el año o ya lleva vacía varios años.
Me doy cuenta de que lo importante es ver a las personas que quiero reunidas, más o menos alegres, pero hacerlas felices con mi presencia y sentirme yo feliz con la suya.No abogo por la compra masiva de regalos, ni por las grandes comilonas absurdas como si no fuéramos a comer hasta dentro de tres meses.
También creo que aquí podemos demostrarnos autocuidado, sabiendo qué cosas nos sientan mal y no cayendo «solo por Navidad», al final es un círculo. Y no hablo de dietas ni de restricciones… hablo de comer normal, como haces en tu dieta diaria. Si sabes que comer mucho jamón te sienta mal, ¡pues come menos! Porque, personalmente, a mi no me compensa empacharme un par de días para sufrir en el estómago las consecuencias varios días seguidos…Pienso que cuidarse también es elegir con quién pasamos estos días, les guste a quienes observan o no les guste. Y de hacer los «sacrificios» que nosotros consideremos valiosos para tener unos días tranquilos. Independientemente de las fechas.
¿Quieres pasarte el 31 de fiesta? Estupendo. ¿Quieres dormirte pronto porque así te sientes mejor al día siguiente y saltarte las uvas? El mundo no se termina, esto es genial si nace de tu deseo de cuidarte.
En un mundo ideal las personas que nos rodean aceptarían nuestras decisiones con respeto y sin tratar de que cambiemos de parecer, mas el mundo no es ideal, por lo tanto, a pesar de la presión, cuidarse en respetarse a uno mismo y decidir, independientemente del exterior, lo que realmente nos haga sentir bien.
En mi caso… para mi es importante respetar que son fechas importantes para mi padre… y acompañarle en Noche Buena y Navidad. Lo hago con gusto.Al igual que es importante celebrar la entrada de año con mi amiga, hermana y compañera, no porque me importe la fecha, sino porque es una excusa para sumar recuerdos y experiencias con ella.
Por muchas vacaciones que tenga, cuidarme es decirme: para mi es importante comer bien, dormir, divertirme, hacer deporte y cuidar mis vínculos… y esto… es lo que yo llamo autocuidado, porque da igual la fecha que sea y ser «laxa» con mi bienestar solo porque «es Navidad», estoy diciéndome: «estas fechas son más importantes que cuidarme» ¿en qué momento hemos aceptado esto? ¿nos hemos planteado si, realmente, son nuestros deseos?
Felices Fiestas y Feliz Vida.
Con amor, Cris