¿QUÉ ES UN YOUTH EXCHANGE?

A veces sentimos que necesitamos salir de nuestro entorno para ver las cosas con otra perspectiva. Conocer otras personas, otras formas de vivir, otras ideas. Los Youth Exchanges, o intercambios juveniles del programa Erasmus+, nacen precisamente para eso.

Son experiencias internacionales donde jóvenes de distintos países se reúnen durante varios días para aprender, compartir y trabajar juntos sobre temas que afectan a la sociedad actual.

Pero un Youth Exchange no es solo viajar a otros países. Tiene algo casi adictivo que hace que, cuando empiezas, sea algo muy difícil de parar.

Pero… empecemos por el principio.


Qué es un Youth Exchange

Un Youth Exchange es un intercambio juvenil financiado por el programa Erasmus+ donde grupos de jóvenes de diferentes países se encuentran para aprender a través de actividades participativas.

Normalmente duran entre 7 y 12 días y reúnen a participantes de entre 16 y 30 años.

Durante el proyecto, los participantes trabajan juntos sobre temas como:

  • Creatividad y expresión artística
  • Participación juvenil
  • Salud mental y bienestar
  • Sostenibilidad y medio ambiente
  • Cultura e identidad
  • Inclusión social

Todo el aprendizaje ocurre a través de metodologías de educación no formal: dinámicas, debates, juegos, arte, movimiento o trabajo en grupo. Lo cual, hace que retengas muchísima más información que en una clase convencional, ya que aprendes casi sin darte cuenta, experimentando y compartiendo con otras personas de otros países.


Qué cubre un intercambio juvenil Erasmus+

Una de las preguntas más frecuentes cuando alguien descubre los Youth Exchanges es si son accesibles económicamente, ya que suena «Demasiado bonito para ser verdad»

La mayoría de proyectos Erasmus+ cubren:

  • Alojamiento durante el proyecto
  • Comidas
  • Actividades del programa
  • Una parte o la totalidad del viaje

Esto hace que jóvenes de contextos muy distintos puedan participar y vivir una experiencia internacional, sin miedo a que viajar sea algo que «Se escapa de sus posibilidades». Ya no hay excusa para viajar a ese país que te morías de ganas de conocer.


Ahora, te cuento la realidad.

A veces ese alojamiento no es un hotel de 5 estrellas, pero mi primer proyecto fué en una habitación compartida con 20 personas y fué como volver a ser niña y vivir un campamento de verano, te aseguro que estas experiencias te marcan para bien. (Si, a pesar de los ronquidos de la orquesta).

Todos los proyectos cubren desayuno, comida y cena, y a veces hasta 2 descansitos para el café. Vives como un rey, eso es cierto, pero prepara tu estómago para comer de todo, probar muchísima gastronomía que nunca hubieses pensado y abre tu mente.

Respecto a las actividades, depende del proyecto puedes vivir ir en un barco, montar en canoa, subir a la montaña o meterte en un río helado a -10º. Muchas de estas son en espacios cerrados, pero asegúrate de leer bien el Info-pack y no seas el típico participante que va a un proyecto «Porque quería viajar a Italia». Mucho tiempo del proyecto vas a estar haciendo actividades, así que, por lo menos, que sean actividades que te parecen divertidas y estimulantes.

La pregunta más escuchada como persona que ha hecho más de 50 Erasmus+ es: «¿Pero, te pagan el vuelo y todo?». A ver, normalmente los participantes pagan el vuelo y se reembolsa una vez finalizado el proyecto, y a veces tarda, pero te juro que llega.


Qué se vive en un Youth Exchange

Cada intercambio es diferente, pero hay algo que todos tienen en común: el volver a casa pensando «¿Y ahora a dónde me voy?.

Durante unos días convives con personas de distintos países, culturas e historias. Compartes ideas, aprendes nuevas perspectivas y muchas veces descubres cosas sobre ti mismo que no habías pensado antes, y te atreves a abrirte y a contar historias que mucha gente de tu entorno no sabe.

Hay momentos de aprendizaje, pero también de convivencia: cocinar juntos, explorar la ciudad donde se realiza el proyecto, organizar tus propias actividades o simplemente conversar hasta tarde con personas que hace apenas unos días no conocías.

Yo he trabajado como facilitadora en muchísimos proyectos, y, en casi todos, los participantes describen los Youth Exchange como una experiencia que cambia su forma de ver el mundo.


Qué habilidades desarrollas

Además del aprendizaje cultural, los intercambios juveniles ayudan a desarrollar habilidades muy valiosas:

  • Comunicación intercultural: Al convivir y formar parte de un equipo tan amplio de personas, es común romper tus estereotipos y querer saber más sobre los países miembros.
  • Trabajo en equipo: En muchas de las actividades trabajas con personas muy diferentes a ti, así que es fácil encontrarte cambiando de opinión respecto a el «Es que yo soy así».
  • Pensamiento crítico: Ya no vale lo que te cuentan las noticias, Twitter, o tu cuñado en la mesa de Navidad. Ahora puedes preguntar a personas que están viviendo esas situaciones.
  • Creatividad: Muchas de las actividades fomentan el arte, la creación conjunta y la creatividad. Y, te juro que vuelves a casa deseando replicar todo eso que has hecho.
  • Autonomía y confianza: He visto a muchísimas personas introvertidas volverse animales sociales. Es un entorno hiper preparado para la apertura de mente y el abrazo a la diversidad.

También permiten mejorar idiomas de forma natural, sin presión, sin Duolingo, sin libros y sin tus padres contándote lo útil que es el inglés para tu futuro. Los Youth Exchange hacen que tengas ganas de conversar, escuchar, y contar tus historias. Y te juro que nadie te mira raro por no tener un inglés nativo. Al final, la risa no usa un lenguaje extranjero.

Pero lo más importante es el volver a casa sintiéndote que puedes hacer mucho más de lo que imaginabas, y que quieres ser lo que te has dejado ser esa semana.


Quién puede participar

Los Youth Exchanges están pensados para aquellos jóvenes que quieren explorar, aprender y conocer personas nuevas.

No necesitas experiencia previa ni ser “experto” en ningún tema. Lo más importante es la curiosidad, las ganas de participar y la apertura a convivir con personas de otros contextos.

Muchos jóvenes participan por primera vez en un proyecto internacional gracias a este tipo de intercambios.


Youth Exchanges y comunidad

En Blooming Horizons creemos que las experiencias internacionales tienen aún más sentido cuando están conectadas con la comunidad local. Por eso acompañamos a jóvenes de Gran Canaria que quieren participar en proyectos europeos, ayudándoles a descubrir oportunidades y prepararse para su primera experiencia internacional.

No queremos contarte esto para que pienses «Guay, y ahora qué hago?»

Queremos contarte esto para que actúes y nos digas «Guay, ¿Cómo lo hago?»

Si te interesa vivir una experiencia internacional, conocer jóvenes de otros países y formar parte de un proyecto Erasmus+, puedes descubrir las oportunidades que compartimos regularmente.

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